Color es todo lo que nos rodea, no hay nada que no tenga color (excepto creo, la nada). Por lo tanto, el color lo es todo, y todo es color.
En lo que es el arte, el color es la forma más clara de manifestar emociones, estados de ánimo, recuerdos y tantas cosas que uno no puede expresar de manera escrita, o sonora.
Estuve discutiendo con una amiga, sobre cómo se plasma el color, y trajo a la conversación un punto que llamo mi atención.
Por más que yo sea una persona muy metódica, estudie una carrera de ciencias, y no me guste darse vueltas a las cosas, no puedo quedarme tranquilo ante un curso que se dicta en mi universidad, Teoría de los Colores.
No me tomen mal, no digo que el curso no sea necesario, pertinente ni entretenido, puede que sea todo eso y más, y puede que hasta esté equivocado en lo que voy a decir, pero esta es mi primera impresión.
No lo veo un sentido, desde el punto de vista artístico (y todo lo espiritual y calmante que pueda caber dentro del tema) analizar un color, puesto que este simplemente está ahí para expresar, no se puede definir lo que significa un color, porque está definido única y exclusivamente por la persona que lo utiliza, ya sea la tonalidad, gradiente, opacidad, etc.
Pienso que al ponerse a analizar lo que son los colores, poco a poco va perdiendo la magia que estos puedan tener sobre la persona que lo contempla.
Bueno, este es mi punto de vista, otra vez, puede que me equivoque, no sé de qué trata el curso xD.
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