Una cocacola me hace compañía mientras el frío viento ataca mi banca en el parque.
La gente empieza a llegar, pero nadie me habla, todos tienen destinos diferentes.
La indiferencia me quema, me duele. Pero no me siento solo
La luna llena me acompaña e ilumina mi camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario